234 estudiantes se enfrentan en el Campeonato Nacional de Debate
Muchachos de las 18 regionales educativas se meten a discutir con argumentos en el Colegio Calasanz. De Camps hasta se montó a debatir con dos estudiantes.

El Campeonato Nacional de Debate se puso serio esta semana: 234 estudiantes de las 18 Regionales Educativas del país llegaron al Colegio Calasanz a demostrar quién argumenta mejor.
Son 78 equipos y 125 jueces en la cancha. La competencia la coordina el Programa de Liderazgo Estudiantil de la República Dominicana (PLE-RD) y ya va por su quinta edición.
El ministro de Educación, Luis Miguel De Camps, abrió el evento y dejó claro que esto va más allá de hablar bonito. Para él, el debate escolar forma ciudadanos con pensamiento crítico y capacidad de dialogar sin pelear.
“Aprender a debatir importa porque nos enseña a convivir con las diferencias. La democracia no exige unanimidad; exige ciudadanos capaces de disentir sin dejar de escucharse”, expresó el ministro.
De Camps fue más allá y dijo que la escuela no es solo para memorizar. Según él, debe enseñar a “discernir, formular preguntas, expresar desacuerdos con respeto”, reconocer información falsa y medir las consecuencias de una decisión.
Y no se quedó en el discurso: el ministro se montó a debatir junto a dos estudiantes que defendieron posiciones opuestas sobre una misma moción, ahí mismo frente a todos.
“Confío en que de este campeonato saldrán excelentes oradores, pero también jóvenes más dispuestos a hacerse preguntas difíciles”, afirmó De Camps.
El director del PLE-RD, Gerand Ventura, soltó una frase que pegó: “Pocas cosas transforman a un joven tanto como descubrir que su palabra tiene peso”.
Ventura contó el dato fuerte: más de 3,000 estudiantes participaron en los torneos regionales de este ciclo escolar. De todos esos, solo 234 llegaron a la fase nacional.
Esta edición trae una novedad: por primera vez se usa el formato World Schools Debating Championship (WSDC), o sea, el mismo estándar que se usa en las competencias escolares del mundo entero. Eso pone a los muchachos dominicanos a jugar en las grandes ligas del debate.




