Haití en alerta: fuerza antipandillas desafía a las bandas tras desaparición de militares
La GSF reafirma su misión en Puerto Príncipe ocho días después de la emboscada a cuatro militares salvadoreños, mientras una ONG denuncia un presunto acuerdo secreto entre el primer ministro haitiano y líderes de pandillas.

La Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF) advirtió este lunes a las bandas armadas de Haití que la violencia no le impedirá cumplir su misión, en un mensaje directo enviado ocho días después de la emboscada que dejó a cuatro soldados salvadoreños desaparecidos en las afueras de Puerto Príncipe. La fuerza antipandillas en Haití publicó la advertencia en X junto a fotografías de sus unidades en operación.
"A raíz de los recientes acontecimientos en los que se ha visto implicado personal del contingente salvadoreño, la GSF reafirma su determinación de cumplir su misión en apoyo de la seguridad y la estabilidad de Haití", señaló la misión multinacional. Agregó que "seguirá ejerciendo presión sobre los grupos delictivos, y sus actos de violencia no impedirán que la GSF cumpla su mandato y preste apoyo al pueblo haitiano".
Operativo en Bel-Air y refuerzo militar
Mientras la GSF publicaba su mensaje, la Policía Nacional de Haití ejecutó el domingo por la noche un operativo en el barrio capitalino de Bel-Air, en el que varios miembros de bandas armadas perdieron la vida, según reportó Radio Télé Galaxie citando fuentes policiales. El objetivo era neutralizar a un grupo atrincherado en ese sector, señalado como responsable de "numerosos casos de secuestro" en la zona metropolitana de Puerto Príncipe.
En paralelo, las Fuerzas Armadas haitianas organizaron ese mismo domingo pruebas de selección intelectual para reclutar nuevos soldados, con una participación de cerca de 2,000 haitianos. De ese grupo, solo 700 serán escogidos. Los exámenes son parte de un plan gubernamental para incorporar 15,000 efectivos en un plazo de tres años, con el objetivo de fortalecer la seguridad en el país.
Restos encontrados y desmentido de Bukele
La GSF confirmó el lunes 27 de octubre que recibió restos humanos sin identificar que podrían pertenecer a los cuatro militares salvadoreños desaparecidos hace ocho días. Sin embargo, el presidente de El Salvador, Nayib Bukele, había desmentido esa posibilidad la víspera. La situación mantiene en vilo a las familias de los soldados y pone en evidencia la peligrosidad del terreno donde opera la misión multinacional.
ONG denuncia acuerdo secreto y señala a la policía dominicana
La Red haitiana de periodistas contra la corrupción (Rhajac) aprovechó la crisis para lanzar una denuncia que salpica varios frentes. En un comunicado publicado este lunes, la organización instó a Bukele a actuar con prudencia en Haití, alegando un supuesto "acuerdo secreto" entre el primer ministro haitiano Alix Didier Fils-Aimé y "los principales líderes de las bandas armadas para conservar el poder".
La Rhajac fue más lejos y señaló que las operaciones de búsqueda "deben tener en cuenta el apoyo político, económico y policial del que se benefician las bandas armadas". El comunicado alertó sobre "presuntas complicidades" que abarcan "círculos políticos haitianos e internacionales, así como ciertos miembros del sector privado y del alto mando de la Policía Nacional de Haití y de la policía de la República Dominicana". La organización no aportó pruebas específicas en el texto publicado.
¿Qué sigue para la misión?
La GSF no reveló cambios operacionales concretos tras la emboscada, pero las imágenes difundidas muestran caravanas de once blindados moviéndose por zonas urbanas de Puerto Príncipe, efectivos de Chad integrados a la fuerza y vuelos de reconocimiento sobre la capital. La identificación de los restos recibidos y la suerte de los cuatro soldados salvadoreños siguen siendo la incógnita más urgente de la misión.



