Japón lanza la primera misión a una luna de Marte
La sonda MMX de la Agencia Espacial japonesa JAXA despegó este martes 13 de octubre con la meta de recoger muestras de Fobos y desvelar los orígenes del Sistema Solar.

Japón acaba de escribir una nueva página en la historia espacial. La misión a una luna de Marte arrancó este martes 13 de octubre cuando el cohete H3 despegó del Centro Espacial de Tanegashima a las 4:41 a.m. hora local (7:41 p.m. GMT del lunes), llevando a bordo la sonda no tripulada Martian Moons eXploration (MMX) con un objetivo sin precedentes: recoger muestras de Fobos, la mayor de las lunas del Planeta Rojo.
Minutos después del lanzamiento, la Agencia de Exploración Aeroespacial de Japón (JAXA) confirmó que la separación fue un éxito. "Se ha confirmado la separación de MMX", dijo la agencia durante su transmisión en directo. "MMX se ha desprendido del cohete H3 y está comenzando su viaje hacia el sistema marciano."
La meta: 10 gramos que podrían explicar la vida en la Tierra
Si todo marcha según lo planeado, la sonda llegará a Fobos en agosto de 2027. Una vez allí, pasará hasta tres años en la superficie del satélite para recolectar al menos diez gramos de material. Esa pequeña cantidad de roca podría ser suficiente para responder preguntas fundamentales sobre cómo se formó el Sistema Solar y, con ello, cómo surgió la vida en la Tierra.
Esta misión a una luna de Marte es el resultado de una colaboración internacional que incluye agencias espaciales de Estados Unidos y Europa, además de varias universidades y empresas tecnológicas. Sus participantes esperan que siente las bases para una futura exploración humana del Planeta Rojo.
Dos hipótesis sobre el origen de las lunas de Marte
JAXA espera que la misión resuelva un debate científico de larga data: ¿cómo se formaron Fobos y Deimos? Una teoría, conocida como la hipótesis del "gran impacto", sostiene que las lunas nacieron después de que un cuerpo celeste chocó contra Marte. La teoría rival, la hipótesis de la "captura", plantea que son asteroides atrapados por la gravedad marciana.
Determinar cuál es la correcta, señaló JAXA, ayudará a revelar "cómo habría surgido un entorno habitable en los planetas terrestres", los cuatro mundos más cercanos al Sol: Mercurio, Venus, la Tierra y Marte.
Fobos como "estación espacial natural"
Más allá de la ciencia, la agencia japonesa apunta a algo todavía más ambicioso: evaluar si Fobos puede funcionar como una "estación espacial natural" para facilitar viajes de ida y vuelta a Marte, un paso que considera "esencial para la exploración tripulada" del planeta. La sonda también observará a Deimos, la otra luna marciana, aunque no aterrizará en ella.
El desarrollo de los sistemas de aterrizaje fue uno de los mayores retos del proyecto, dado que la gravedad en Fobos es extremadamente baja, reconocieron los propios científicos de JAXA.
Japón ya tiene experiencia trayendo el espacio a la Tierra
No es la primera hazaña de este tipo para Japón. En 2020, el país regresó con 5.4 gramos de roca y arena recolectados en un asteroide ubicado a cientos de millones de kilómetros de la Tierra. Con la misión a una luna de Marte, el país asiático apunta a superar esa marca, a mayor distancia y con mayores implicaciones científicas para la humanidad.
Lo que sigue ahora es una travesía de casi dos años hasta Fobos. El mundo científico espera que en agosto de 2027 la sonda entre en órbita marciana y comience la fase más delicada de la operación.



