Bots y cuentas coordinadas manipulan la conversación pública en RD
Una revisión de interacciones en redes detectó patrones sospechosos en comentarios sobre combustibles y decisiones del gobierno. Un experto en ciberseguridad explica cómo operan estas redes de manipulación digital.

Las redes sociales en República Dominicana tienen un problema que pocos ven a simple vista: cuentas coordinadas que publican comentarios favorables al gobierno justo después de que un medio difunde una noticia polémica. No es teoría. Es lo que reveló una revisión de perfiles que comentaron publicaciones sobre el precio de los combustibles.
Patrones que delatan la trampa
El análisis, hecho sobre 12 perfiles seleccionados al azar entre quienes comentaron publicaciones de un medio nacional, encontró coincidencias difíciles de ignorar: nombres de usuario con estructuras similares (nombre + apellido + secuencia numérica), audiencias casi idénticas en tamaño y comentarios favorables a ejecutorias del gobierno que aparecieron todos en la misma ventana de tiempo, justo después de que se publicó la noticia.
Los comentarios celebraban el asfaltado de calles, la construcción de carreteras y las obras públicas del presidente Luis Abinader. La repetición de argumentos en distintas plataformas y en períodos breves es, según los expertos, uno de los indicios más claros de coordinación artificial.
Una lectora fue la primera en notarlo. Bajo el nombre Lizbettyas, escribió en los comentarios: "Ven acá, ¿y todos estos comentarios? ¿Quién los está chantajeando para que hablen a favor?". La pregunta se volvió viral dentro de la misma publicación.
Qué es una granja de bots y cómo opera
Carlos Pinales, ingeniero experto en ciberseguridad, explicó con claridad cómo funciona la infraestructura detrás de estas operaciones. "Una granja de bots es esencialmente una red de múltiples dispositivos que han sido infectados, por ejemplo, mediante un enlace malicioso que instala un virus. Este programa toma el control del equipo en segundo plano sin que el usuario lo note, utilizando su potencia de cómputo y su conexión para realizar peticiones dirigidas a sitios web o plataformas sociales", detalló.
Esos dispositivos comprometidos, que pueden ser computadoras o teléfonos móviles, se programan para actuar en masa: iniciar sesión de forma coordinada, publicar comentarios, dar likes o incluso reportar cuentas enemigas de manera simultánea. El objetivo es crear la ilusión de que una postura cuenta con respaldo ciudadano masivo cuando en realidad es artificial.
Pinales también advirtió que estas granjas no solo se usan en política. Las mismas redes de dispositivos infectados se emplean para ataques de denegación de servicio: "Al concentrar miles de peticiones simultáneas contra un servidor web, este sobrepasa su capacidad de memoria RAM y procesamiento, saturándose y quedando fuera de servicio".
El astroturfing: fabricar consenso donde no existe
El fenómeno tiene nombre técnico: astroturfing. Consiste en presentar como espontáneo un respaldo que en realidad está organizado. Su impacto no es menor. "A nivel social, se intenta condicionar al ciudadano haciéndole pensar que una figura o medida es positiva simplemente porque observa un volumen masivo de comentarios favorables. Si el usuario ve a cientos de cuentas apoyando una posición, tiende a asumir que esa es la opinión mayoritaria", explicó Pinales.
El experto señaló que este tipo de operaciones ya se ha observado en el país. "A principios de este año se observó un patrón similar con el caso del exrector del ITLA durante la controversia pública en la que se vio envuelto; de inmediato surgió una oleada atípica de comentarios favorables y de respaldo coordinado en medios y redes", sostuvo.
Cómo reconocer una cuenta falsa
Según Pinales, los bots y las cuentas coordinadas dejan pistas. Los perfiles suelen estar incompletos: sin foto, con imagen de mascota o sin seguidores reales. Sus respuestas son estandarizadas pero con variaciones mínimas para esquivar los filtros antispam de las plataformas.
Las estrategias de hoy ya no repiten el mismo texto al pie de la letra. Funcionan "casi como un coro orquestado donde cada voz desafina en una tonalidad diferente para simular naturalidad, cambiando la forma, pero no el fondo", con mensajes que usan palabras coloquiales pero apuntan todos en la misma dirección política.
Lo que no está claro todavía
El análisis de los patrones encontrados no permite, por sí solo, identificar quién está detrás de los perfiles, si son completamente automatizados o manejados por personas reales que siguen instrucciones. También es importante precisar que no todo comentario favorable al gobierno es parte de una operación coordinada: la manipulación requiere demostrar que existe una estrategia intencional de engaño.
Lo que sí queda sobre la mesa es la pregunta que cada dominicano debería hacerse la próxima vez que vea una avalancha de comentarios apoyando una medida: ¿es la gente o es una red pagada para parecerlo?



